About

In my last year of high school nerves took over me: I put way too much pressure on myself and suffered acid reflux weekly. It could not continue. My mom told me “Irene, this has to stop; it could lead to an ulcer". As I started college, anxiety events got spaced in time but when exams drew near my mind-body would react in the same self-destructive way. Competitiveness with myself ran through my veins and running at a national level in cross country and track and field hurt me more than helped in some occasions.  It wasn’t until my third year of Physics undergrad abroad in San Diego, CA where I took my first yoga class and began meditation practices. It saved me: I finally had a way to find acceptance and self-love (read my story here).

I have been teaching yoga since I am 21 years old. I started off with family and friends, then studio classes, and events such as Globeathon in Madrid or Suryalila’s yoga and music festival. I teach and practice vinyasa flow, a practice that connects movement with breath which often feels like a dance. I focus on creating tools to thrive through life.  We are daily exposed to so much information, expectations and competitiveness that we need something to root us down, center us, gives us peace, and help us find happiness within.

I am currently studying to become a 500 hour yoga teacher.  I carried out my 200 hours Yoga Alliance certification in beautiful  Suryalila, in Southern Spain, with Frog Lotus Yoga, and continue my education with them. Moreover, I have assisted workshops with Meghan Currie, Talia Sutra, Shiva Rea, Bryce yoga, and Patrick Beach whom I find very inspirational. Besides yoga I am currently doing my PhD in experimental Physics and train for half-marathons. Yoga allows me to keep a balanced and relaxed state of mind; eliminating former competitive tendencies within me.

I teach intense and vigorous classes to create strength, flexibility with time for play and experimentation. You will find precise cuing, space for introspection and elements of thai massage in my assists. Let’s flow together!

En mi último año de instituto los nervios podían conmigo. Ponía demasiada presión sobre mí misma y sufría ardor de estómago semanalmente. No podía continuar así. Mi madre me dijo "Irene, tienes que parar; tanto estrés podría generar una úlcera". Cuando empecé la universidad, estos eventos de ansiedad se espaciaron en el tiempo, pero cuando llegaba la época de exámenes, regresaba mi auto-exigencia destructiva. Competir en atletismo a nivel nacional muchas veces me dañaba más que ayudarme. Afortunadamente, estudié mi tercer año de Físicas en San Diego, CA. Fue allí donde probé mi primera clase de yoga y comencé a meditar. Me salvó: por fin tenía una forma de encontrar aceptación y amor hacia mí misma (lee el resto de la historia aquí).

Llevo enseñando yoga desde los 21 años. Primero comencé con mi familia y amigos, luego clases en estudios y en eventos como Globeathon en Madrid o en un festival de yoga en Suryalila. Practico y enseño Vinyasa flow, un estilo donde el movimiento está conectado a la respiración y que en ocasiones recuerda a un baile. Me centro en crear herramientas de desarrollo y crecimiento personal a través del yoga. En nuestro día a día estamos expuestos a muchísima información, expectaciones y competitividad. Necesitamos algo que nos devuelva a la tierra, que nos centre, que nos de paz interior y que nos ayude a encontrar la felicidad en uno mismo. 

A día de hoy, estoy expandiendo mi formación a 500 horas. Hice mi certificación de Yoga Alliance de 200 horas  en Suryalila, con la escuela de Frog Lotus Yoga (con los que actualmente continúo mi educación). Además, he asistido a talleres de Meghan Currie, Talia Sutra, Shiva Rea, Bryce yoga y Patrick Beach, quienes inspiran mi práctica diariamente. Además del yoga, realizo un doctorado en física experimental y entreno para medias maratones. El yoga me ayuda a mantener el equilibrio y paz mental; eliminando mis antiguos patrones de competitividad. 

Mis clases de vinyasa flow son intensas y fluidas, creando fuerza, flexibilidad y con tiempo para jugar y experimentar.  Las explicaciones son directas, dando espacio al alumno para mantener una mirada introspectiva e incluyo elementos de masaje tailandés. ¡Anímate a probar el yoga!